ITINERA CLASSICA

Publicado el 27 de Marzo, 2006, 10:06

Os vamos a  hablar de la epigrafía musiva que sirvió para conmemorar los nombres y la suerte de los hombres que participaron en los juegos de gladiadores y las carreras de caballos.  En el Museo Arqueológico de Madrid nos encontramos con dos bellos  mosaicos de gladiadores.

El primero de ellos fue hallado en Roma  y forma parte de un par de finales del siglo III d.C. Destaca por su cromatismo realizado por teselas de mármoles, piedra caliza y pasta vítrea. Su colorido acentúa las sombras formadas por los personajes y da esplendor a escudos y cascos.

Hay quien considera que se trata de dos equites o jinetes que podrían identificarse por sus túnicas por encima de sus rodillas con cinturón y cascos alados . Isidoro de Sevilla, arzobispo, y además estudioso del latín, en el siglo VII, en su libro en sus Origenes, (XVIII, 53) nos comenta que los equites o jinetes iniciaban el combate y luchaban desde sus caballos blancos, aunque fueron representados muchas veces tras haber desmontado de sus caballos luchando a pie, por lo que únicamente luchaban con un oponente de su misma categoría.

Pero podría tratarse simplemente de myrmillones con sus manica en el brazo derecho y sus fasciae o bandas de cuero, y unos cascos que recuerdan remotamente a los myrmillo. Observad cómo a sus lados los lanistas, traficantes de gladiadores,  con túnica clavata incitan al combate.

Las teselas o pequeñas pieza de los mosaicos que también sirven de soporte para la escritura de rústica romana, cuya factura podéis aprender en el Taller de Escritura , es la misma que se utilizaba en los grafitos pompeyanos y  escritos en papiro. En este mosaico se expresan los nombres y la suerte de los combates: Maternus Habilis marcado con la theta nigrum Q, thanatos, muerte,  fue muerto por Simmachus, homo felix, hombre afortunado.

 En el segundo  la misma escritura nos muestra los nombres del retiario Kalendo que se enfrenta al secutor Astyanax frente a un lanista. La suerte de Kalendio viene marcada nuevamente por la theta nigrum.

También en Túnez encontraremos mosaicos similares.

En el museo de Susa podremos disfrutar de un magnífico mosaico del pavimento de unas termas de Smirat, en el que Magerius se cubre de gloria al ofrecernos uno de los espectáculos que se incluían en las juegos del anfiteatro el enfrentamiento de hombres llamados bestiarios contra fieras salvajes.

Así, los valientes Spittara, Hilarinus Bullarius Mamertinus, se enfrentan a los  leopardos Luxurius, Romanus, Victor, , Crispinus  por 4000 denarios –20000 sestercios- una enorme suma si tenemos en cuenta la crisis del siglo III. El propio Magerius aparece en el mosaico junto a las divinidades Diana y Dyonisos.

En el Bardo se encuentra otro similar. el Mosaico del Banquete, procedente del pavimento de El-Djem, donde cinco personajes se sientan en torno a una mesa que evoca a un anfiteatro durante el convivium  [N]os nudi [f]iemus. Bibere venimus. Ia(m) mulu(m) loquimini.

Avocemur. Nos tres tenemus.

Por Salva, en: Històries