ITINERA CLASSICA

12 de Marzo, 2006


Publicado el 12 de Marzo, 2006, 21:44

(Nota antes de la lectura: Sería mejor empezar por el artículo general sobre Thuburbo Maius)

La Palestra de Petronio Félix, llamada así por su propietario es una muestra de la importancia que tuvo el culto al cuerpo en Thuburbo Maius; se trata de un edificio destinado a la práctica gimnástica, que debió ser de magníficas proporciones si nos atenemos a las columnas conservadas y restauradas correspondientes al lado este. Petronio Félix y sus hijos, según cuenta una inscripción, la ofrecieron a la ciudad en el año 225. La Palestra era un lugar al que acudían los ciudadanos  a divertirse, como demuestra el juego esculpido en uno de sus ángulos, o a entrenarse antes de ir a las termas, estaba rodeado por un soportal con columnas de mármol gris con capiteles de arenisca.

Otros edificios dignos de comentario son las termas: Thuburbo Maius disponía de dos edificios termales, uno para invierno y otro para verano. Éste último fue modificado cuando se construyó la Palestra y es mucho más amplio que las termas de invierno. Consta de un apodyterium, un frigidarium (en tiempos revestido de mármol) que conserva dos piscinas cubiertas por mosaicos, un tepidarium, un destrictarium y un caldarium con tres piscinas semicirculares. Al noroeste del edificio, un espacio semicircular estaba destinado a las latrinae. De las termas de invierno quedan elementos de su estructura y parte de una columnata del apodyterium, así como el frigidarium y algunas salas calentadas con unos hornos a lo largo de un pasillo externo.

También se puede visitar una serie de casas que nos transmiten el esplendor de la ciudad, bautizadas la mayoría por los mosaicos que se han encontrado en ellas; pero cabe destacar una  situada a las afueras llamada la Casa de Neptuno, magnífica villa señorial muy famosa por las salas decoradas con mosaicos.

Alejándonos unos 200 m hacia el sur, a los pies de una colina, encontraremos los restos de una gran cisterna; cerca está el anfiteatro, que aparece prácticamente destruido; las excavaciones nos demuestran que fue restaurado en época tardía con materiales extraídos del foro.

Podéis obtener más información (en diferentes idiomas) o ver más imágenes en esta página o en esta otra.

Publicado el 12 de Marzo, 2006, 19:31

 

Baalat o Baal Hammon fue el Dios principal de Cartago junto a la diosa Tanit. Numerosos historiadores romanos, entre ellos Diodoro Siculo, han recogido que se inmolaban víctimas humanas a ambos dioses;  parece ser que hubo una antigua tradición de sacrificar a los primogénitos reales, pero se cambió en época temprana por sacrificios de animales. Arquitectónicamente es un pequeño santuario tetrástilo, aunque ahora sólo se conservan dos columnas, al que se llegaba por una escalinata de nueve peldaños.

El acceso nord-occidental al templo de Baalat se abre frente a un arco reconstruido, en realidad la entrada al templo de Caelestis, identificada con Tanit y la diosa Juno romana, símbolo de la naturaleza femenina. El templo estaba situado dentro de un amplio soportal y al final de una calle pavimentada con losas de mármol que conducía al santuario propiamente dicho; en la actualidad es difícil distinguir los restos (quizás un mercado), pues se reutilizó en época de dominación vándala.

En el templo de Esculapio, cercano a los dos anteriores, se encontró una inscripción, conservada en el Museo del Bardo, que establecía las reglas de acceso al santuario de este dios sanador. Los fieles estaban obligados durante tres días a no tener contactos carnales, no comer carne de cerdo ni habas, no acudir al barbero ni a los baños públicos.

Aunque la ciudad entró en decadencia en época bizantina, se pueden observar los restos de una basílica paleocristiana más alejada del área del foro.

Publicado el 12 de Marzo, 2006, 18:49

El Capitolio, construido en el año 168,  es uno de los más imponentes encontrados en África por la monumental escalinata de acceso. Se encuentra en el lado noroeste del foro sobre un podium del que se conserva en la actualidad la tarima y algunas columnas corintias del pronaos hexástilo, cuatro de ellas restauradas.

La cella, destinada a albergar la figura de los dioses ha desaparecido y en algunas estancias de alrededor se han encontrado restos de una prensa de aceite, pues en época de los vándalos se desacralizó el templo y se utilizó para otros servicios. Los restos encontrados  de una estatua de Júpiter se pueden ver en el Museo del Bardo.

Del templo de Mercurio, situado a un lado del foro, sabemos que se levantaba sobre un peristilo circular con cuatro ábsides y estaba realizado en caliza marmórea, pero en la actualidad está muy destruido y sólo se conservan algunas columnas corintias. En otra parte del foro se encontraba el templo de la Paz, mucho más pequeño, de planta rectangular y desprovisto de podium.