ITINERA CLASSICA

Marzo del 2006


Publicado el 27 de Marzo, 2006, 10:32

EPIGRAFÍA MUSIVA EN TUNICIA.

(Dedicado a nuestras compañeras del Taller de Mosaicos)

 En una magnífica reproducción del famosísimo mosaico de un perro pompeyano se lee un  "cuidado con el perro" o cave canem escrito con las pequeñas piezas o teselas.

 En este tipo de diseño caligráfico el mosaista al "escribir" tenía que vencer la dificultad inherente al material: la tesela cuadrada hace imprecisa la curva sobre todo cuando se trata del tipo de letra rústica

Esta escritura en mosaico o epigrafía musiva es la hija menor de los libros de epigrafía. A veces, ni siquiera se nos muestra.

 Así, un gran estudioso de la epigrafía grecolatina, René Cagnat en su manual de Cours d´Epigraphie Latine, reeditado en 2002 , le dedica muy pocas  líneas, limitándose a decir que no es posible dar una idea general de este tipo de inscripciones pues se encuentran de todos los tipos posibles, desde textos religiosos hasta funerarios.

Por ejemplo, en el patio central del Museo de Bellas Artes de Valencia  (foto de la izquierda) hay un mosaico funerario paleocristiano similar a los que veremos en los museos de Túnez (foto derecha).

Publicado el 27 de Marzo, 2006, 10:06

Os vamos a  hablar de la epigrafía musiva que sirvió para conmemorar los nombres y la suerte de los hombres que participaron en los juegos de gladiadores y las carreras de caballos.  En el Museo Arqueológico de Madrid nos encontramos con dos bellos  mosaicos de gladiadores.

El primero de ellos fue hallado en Roma  y forma parte de un par de finales del siglo III d.C. Destaca por su cromatismo realizado por teselas de mármoles, piedra caliza y pasta vítrea. Su colorido acentúa las sombras formadas por los personajes y da esplendor a escudos y cascos.

Hay quien considera que se trata de dos equites o jinetes que podrían identificarse por sus túnicas por encima de sus rodillas con cinturón y cascos alados . Isidoro de Sevilla, arzobispo, y además estudioso del latín, en el siglo VII, en su libro en sus Origenes, (XVIII, 53) nos comenta que los equites o jinetes iniciaban el combate y luchaban desde sus caballos blancos, aunque fueron representados muchas veces tras haber desmontado de sus caballos luchando a pie, por lo que únicamente luchaban con un oponente de su misma categoría.

Pero podría tratarse simplemente de myrmillones con sus manica en el brazo derecho y sus fasciae o bandas de cuero, y unos cascos que recuerdan remotamente a los myrmillo. Observad cómo a sus lados los lanistas, traficantes de gladiadores,  con túnica clavata incitan al combate.

Las teselas o pequeñas pieza de los mosaicos que también sirven de soporte para la escritura de rústica romana, cuya factura podéis aprender en el Taller de Escritura , es la misma que se utilizaba en los grafitos pompeyanos y  escritos en papiro. En este mosaico se expresan los nombres y la suerte de los combates: Maternus Habilis marcado con la theta nigrum Q, thanatos, muerte,  fue muerto por Simmachus, homo felix, hombre afortunado.

 En el segundo  la misma escritura nos muestra los nombres del retiario Kalendo que se enfrenta al secutor Astyanax frente a un lanista. La suerte de Kalendio viene marcada nuevamente por la theta nigrum.

También en Túnez encontraremos mosaicos similares.

En el museo de Susa podremos disfrutar de un magnífico mosaico del pavimento de unas termas de Smirat, en el que Magerius se cubre de gloria al ofrecernos uno de los espectáculos que se incluían en las juegos del anfiteatro el enfrentamiento de hombres llamados bestiarios contra fieras salvajes.

Así, los valientes Spittara, Hilarinus Bullarius Mamertinus, se enfrentan a los  leopardos Luxurius, Romanus, Victor, , Crispinus  por 4000 denarios –20000 sestercios- una enorme suma si tenemos en cuenta la crisis del siglo III. El propio Magerius aparece en el mosaico junto a las divinidades Diana y Dyonisos.

En el Bardo se encuentra otro similar. el Mosaico del Banquete, procedente del pavimento de El-Djem, donde cinco personajes se sientan en torno a una mesa que evoca a un anfiteatro durante el convivium  [N]os nudi [f]iemus. Bibere venimus. Ia(m) mulu(m) loquimini.

Avocemur. Nos tres tenemus.

Por Salva, en: Històries

Publicado el 26 de Marzo, 2006, 11:02

De Hispania, hallamos mosaicos de carreras de carros de bella factura. El de Bell Lloch de Gerona es uno de los mejores ejemplos de todo el Imperio en la representación de las carreras. Muy interesante es también el detalle con el que da la "spina" central, o la cabecera con el magistrado, sobre las "carceres" ( "boxes" de salida), que aparecen abiertas. Hay acuerdo en que posiblemente se reproduce en él el Circo Máximo de Roma. En él aparecen los nombres de los aurigas Torax, Filoromo, Limenio y Calimorfo.

No hay que olvidar que los nombres que llevaban los aurigas no eran sus nombres auténticos, sino que eran pseudónimos («nombres de guerra»). Al igual que ocurría con los gladiadores, era normal adoptar el nombre de aurigas célebres del pasado.


El del Museo Arqueológico de Catalunya  también parece representar una escena del circo Máximo de Roma. Los nombres debajo de la spina indican el nombre de cada grupo de cuatro caballos y las marcas de propiedad en las grupas . Se distinguen las cuatro facciones – azul, blanco, rojo y verde-. Ganaron esta carrera los verdes y los azules sufrieron un aparatoso accidente. Decoraba el pavimento de una lujosa casa romana del siglo IV.


De Mérida  procede el Mosaico del auriga Marciano.Hallado en el solar de la calle Arzobispo Maussona, constituía parte del pavimento de una habitación rectangular con un ábside en cada extremo. Se trata de un mosaico de grandes dimensiones, formado por tres bloques figurativos.

El central es un tondo o medallón con escena báquica bastante perdida. En los laterales se disponen dos paneles cuadrangulares con escenas circenses de sendos aurigas Marcianus y Paulus cuyas inscripciones los exhortan a la victoria (Paulus nica, Marcianus nicha) A la izquierda del pavimento, envuelto por un marco de trenza y una ancha greca de roléos de acanto , se sitúa el panel con una de las cuadrigas triunfadoras de frente, formando pareja con la otra. El auriga, completo, muestra su corselete y las bridas sujetas a la cintura, lleva la palma del triunfo y la fusta en alto en señal de victoria. La inscripción, MARCIANVS NICHA (!Marciano, victoria¡), exhorta al conductor. Otros dos rótulos consignan el nombre de uno de los caballos yugales, INLVMINATOR, y en genitivo el del criador o propietario de la yeguada: GETVLI. Los caballos llevan una campanilla en el petral.  

Por Salva, en: Històries

Publicado el 26 de Marzo, 2006, 11:00

En Africa, aparece un auriga llamado Eros, acompañado de sus caballos Amandus y Frutinus, y de la inscripción omnia per te, en un mosaico de mediados del siglo IV, hallado en Dougga. Eros omnia per te: una leyenda con doble sentido: El amor es el señor del universo, o El cochero Eros es el centro del mundo.

 En Cartago destacamos el mosaico (de principios del siglo V) de cuatro aurigas en las carceres, vistos de cara, con los emblemas de la victoria. Los nombres, escritos con letras griegas, son los siguientes: Eufumo (de la facción azul), Domnino (de la blanca), Eutimio (de la verde) y Cefalon (de la roja).

Y en Soussa  el mosaico donde aparecen los nombre de los caballos con sus entrenadores.

Por Salva, en: Històries

Publicado el 26 de Marzo, 2006, 9:57

El mosaico romano más famoso de Túnez, considerado como el mejor del mundo, es el de «Virgilio escribiendo la Eneida», (fot.15, 16 y 17), cuadro central del antiguo pavimento de una habitación casa romana de Susa, datado de 210 d J. C. Se expone en la llamada  Sala de Virgilio del Bardo, de forma cruciforme con bellos estucos esculpidos en el techo y bonitos azulejos con motivos florales, antiguos apartamentos privados del Bey. En esta misma sala en su suelo un mosaico de las divinidades de la semana y los signos del Zodiaco, impresionante por su composición geométrica y su bella policromía.

Virgilio, vestido con la toga praetexta, está acompañado de dos musas, Melpómene, musa de la tragedia, y Clio, musa de la poesía épica, a la izquierda, que le dictan los cantos.

El único retrato que se ha conservado de Virgilio está realizado por una mano de maestro: las musas revelan una mano más insegura. Su mirada traiciona una preocupación espiritual, una reflexión profunda; la actitud es sobria y majestuosa. El poeta está sentado en un sillón y su cara tiene rasgos fuertemente individualizados.

En la mano izquierda mantiene abierto un papiro donde están escritos en letra cursiva el octavo y principio del noveno versos de la Eneida:

Musa, mihi causas memora quo numine laeso

quidve..

Y  a los pies parte de la capsa donde se guardaban los papiros.

Por Salva, en: Històries

Publicado el 26 de Marzo, 2006, 9:47

Como excipit escuchamos la  voz sencilla  de un mosaico (foto 18) del Museo Arqueológico de Tarragona,  que pasa prácticamente inadvertido, quizá por encontrarse en la misma sala de la representación de Medusa

Mosaico del siglo I, hallado la Pedrera del Port de Tarragona,  que con su "Hola, adios", se dirige directamente a nuestros oídos del mismo modo que interpelaba a aquellas personas que en su momento los pisaron. Fórmula de salutación y despedida habitual en zonas de acceso o entradas a casas o habitaciones, que nos habla de una forma  muy concisa de la hospitalidad y educación romanas.

Por Salva, en: Històries

Publicado el 12 de Marzo, 2006, 21:44

(Nota antes de la lectura: Sería mejor empezar por el artículo general sobre Thuburbo Maius)

La Palestra de Petronio Félix, llamada así por su propietario es una muestra de la importancia que tuvo el culto al cuerpo en Thuburbo Maius; se trata de un edificio destinado a la práctica gimnástica, que debió ser de magníficas proporciones si nos atenemos a las columnas conservadas y restauradas correspondientes al lado este. Petronio Félix y sus hijos, según cuenta una inscripción, la ofrecieron a la ciudad en el año 225. La Palestra era un lugar al que acudían los ciudadanos  a divertirse, como demuestra el juego esculpido en uno de sus ángulos, o a entrenarse antes de ir a las termas, estaba rodeado por un soportal con columnas de mármol gris con capiteles de arenisca.

Otros edificios dignos de comentario son las termas: Thuburbo Maius disponía de dos edificios termales, uno para invierno y otro para verano. Éste último fue modificado cuando se construyó la Palestra y es mucho más amplio que las termas de invierno. Consta de un apodyterium, un frigidarium (en tiempos revestido de mármol) que conserva dos piscinas cubiertas por mosaicos, un tepidarium, un destrictarium y un caldarium con tres piscinas semicirculares. Al noroeste del edificio, un espacio semicircular estaba destinado a las latrinae. De las termas de invierno quedan elementos de su estructura y parte de una columnata del apodyterium, así como el frigidarium y algunas salas calentadas con unos hornos a lo largo de un pasillo externo.

También se puede visitar una serie de casas que nos transmiten el esplendor de la ciudad, bautizadas la mayoría por los mosaicos que se han encontrado en ellas; pero cabe destacar una  situada a las afueras llamada la Casa de Neptuno, magnífica villa señorial muy famosa por las salas decoradas con mosaicos.

Alejándonos unos 200 m hacia el sur, a los pies de una colina, encontraremos los restos de una gran cisterna; cerca está el anfiteatro, que aparece prácticamente destruido; las excavaciones nos demuestran que fue restaurado en época tardía con materiales extraídos del foro.

Podéis obtener más información (en diferentes idiomas) o ver más imágenes en esta página o en esta otra.

Publicado el 12 de Marzo, 2006, 19:31

 

Baalat o Baal Hammon fue el Dios principal de Cartago junto a la diosa Tanit. Numerosos historiadores romanos, entre ellos Diodoro Siculo, han recogido que se inmolaban víctimas humanas a ambos dioses;  parece ser que hubo una antigua tradición de sacrificar a los primogénitos reales, pero se cambió en época temprana por sacrificios de animales. Arquitectónicamente es un pequeño santuario tetrástilo, aunque ahora sólo se conservan dos columnas, al que se llegaba por una escalinata de nueve peldaños.

El acceso nord-occidental al templo de Baalat se abre frente a un arco reconstruido, en realidad la entrada al templo de Caelestis, identificada con Tanit y la diosa Juno romana, símbolo de la naturaleza femenina. El templo estaba situado dentro de un amplio soportal y al final de una calle pavimentada con losas de mármol que conducía al santuario propiamente dicho; en la actualidad es difícil distinguir los restos (quizás un mercado), pues se reutilizó en época de dominación vándala.

En el templo de Esculapio, cercano a los dos anteriores, se encontró una inscripción, conservada en el Museo del Bardo, que establecía las reglas de acceso al santuario de este dios sanador. Los fieles estaban obligados durante tres días a no tener contactos carnales, no comer carne de cerdo ni habas, no acudir al barbero ni a los baños públicos.

Aunque la ciudad entró en decadencia en época bizantina, se pueden observar los restos de una basílica paleocristiana más alejada del área del foro.

Publicado el 12 de Marzo, 2006, 18:49

El Capitolio, construido en el año 168,  es uno de los más imponentes encontrados en África por la monumental escalinata de acceso. Se encuentra en el lado noroeste del foro sobre un podium del que se conserva en la actualidad la tarima y algunas columnas corintias del pronaos hexástilo, cuatro de ellas restauradas.

La cella, destinada a albergar la figura de los dioses ha desaparecido y en algunas estancias de alrededor se han encontrado restos de una prensa de aceite, pues en época de los vándalos se desacralizó el templo y se utilizó para otros servicios. Los restos encontrados  de una estatua de Júpiter se pueden ver en el Museo del Bardo.

Del templo de Mercurio, situado a un lado del foro, sabemos que se levantaba sobre un peristilo circular con cuatro ábsides y estaba realizado en caliza marmórea, pero en la actualidad está muy destruido y sólo se conservan algunas columnas corintias. En otra parte del foro se encontraba el templo de la Paz, mucho más pequeño, de planta rectangular y desprovisto de podium.

Publicado el 11 de Marzo, 2006, 22:14

Gracias a una inscripción sabemos que el foro de Thuburbo Maius se construyó entre los años 162 y 192 de nuestra era, y otras inscripciones nos indican que se restauró entorno al 376. El foro, el centro comercial y civil de la ciudad,  es cuadrado y ocupa un área delante del Capitolio a lo largo del Decumano, calle principal que atravesaba la ciudad entera.   Esta amplia plaza pública tiene  49 m de lado y domina una gran parte de la ciudad. En un tiempo estaba cubierto totalmente de adoquines y rodeado por soportales de los que quedan algunas columnas de 4 m de alto, todavía hoy podemos observar algunas de ellas bien conservadas con capiteles de estilo corintio. En el sur del foro encontramos un mercado construido probablemente  entre los siglos II y III de nuestra era con tabernae en tres de sus lados. En el lado nororiental se encuentra la Curia, importante lugar de reunión de los ciudadanos, un edificio que debía estar revestido de mármol y lujosamente decorado.

    

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